miércoles, 6 de agosto de 2008

El pensamiento de Boris Cyrulnik


RESILIENCIA:

El pensamiento de Boris Cyrulnik.

LA PERSONA

Boris Cyrulnik se transformó en un neuropsiquiatra, psicoanalista y estudioso de la etología, siendo uno de los fundadores de la etología humana, nacido en Francia, Burdeos en 1937.
Enfocado en una experiencia infantil personal, el Sr. Cyrulnik desarrollo una terapia de intervención a la problemática del trauma infantil.

Su pensamiento y su práctica se enfocan y propone volver al sentido común, y a las estadísticas entendiendo que una infancia infeliz no conduce necesariamente a toda una vida infeliz; y viceversa una infancia feliz no lleva necesariamente siempre aun desarrollo saludable, afirma.

“Esto nos lleva a una estrategia de la existencia totalmente diferente. El objetivo de un psicoterapeuta no es transmitirles a quienes los visitan que si están heridos están acabados sino más bien formular la pregunta: - ¿qué va a hacer usted con sus heridas?”.
Podemos evaluar al respecto de los pensamientos del Sr. Erickson y Cyrulnik semejanzas en el enfoque de la problemática a la resolución de condiciones adversas en el ser humano, la visión profesional de este último en relación al modus operandi de algunos profesionales es sesgada puesto que sólo se ve a la gente herida que no tuvo la suerte de poner en marcha los mecanismos de resiliencia y para quienes la psicoterapia constituye un modo de defensa contra la agresión.
Más empero ambos autores fundamentan sus teorías en las potencialidades latentes en el ser humano para superar la adversidad a la cual se ve enfrentado.

Con una concepción similar, desafiando estereotipos, la Licenciada Isabel Boschi, reconocida terapeuta familiar y experta en el tratamiento de ofensores sexuales y sus familias, desarrolla, en su artículo, una visión y un abordaje que unifica la ética a la eficacia en el trato con personas que habitualmente son rechazadas por la sociedad, aplica y recrea el concepto de resiliencia expresando al respecto lo siguiente:

“La ética propone reemplazar los contextos agresivos por contextos flexibles que incluyan los intereses de todos con el menor daño posible. Cuando el ofensor tome conciencia de su ofensa ante los otros, apoyado por el terapeuta, parientes y amigos, tal vez funde una nueva ética, o, por lo menos, decida qué nuevos valores compartirá con su entorno. La familia que aprende a sostener a este miembro trasgresor favorece su cambio axiológico y conductual”.

Una evaluación reflexiva del punto de vista planteado por la Licenciada Isabel Boschi, ciertamente apunta a un rescate de las potencialidades que puedan estar presentes en el ofensor sexual y/o en el conflicto familiar, teniendo como eje central en el manejo de las técnicas antes mencionadas de Erickson y Cyrulnik, a partir de una nueva revalorización de los conceptos básicos de la vida y la sociedad apoyados y fortalecidos con un entorno acogedor y amable, llámese este familia, amigos, etc.