miércoles, 6 de agosto de 2008

Introducción: resiliencia.


INDICE


INTRODUCCION.

LA ESENCIA HUMANA DE LA TRANSFORMACION FRENTE A
LA ADVERSIDAD.

- Sobre resiliencia.
- La resiliencia y la psicología.
- Etapas de la adolescencia.
- Ambientes que favorecen la resiliencia.
- Resiliencia en la terapia familiar en el ofensor sexual.
- El mundo de los miedos.
- Resiliencia en la educación.
- Áreas de desarrollo de resiliencia en niños y niñas.
- Resiliencia: la esencia humana de la transformación frente a la adversidad.
- Características de las personas resilientes: infancia, adolescencia y adultez.
- Características psicológicas de una persona resiliente en el contexto de la pobreza.
- Resiliencia y Programas Preventivos.





INTRODUCCION


La interacción de factores de riesgos, hace impredecible el estudio de los mismos, para prevenirlos. Pero también es necesario analizar su contraparte, los llamados “factores protectores”. Estos ponen énfasis en la promoción de la salud.

Los factores protectores facilitan el logro o el mantenimiento de la salud y pueden encontrarse en las personas mismas, en las características de la interacción con otros, la familia, la escuela y/o en las Instituciones de la comunidad (educación, trabajo, iglesia, asociaciones, etc).

Se observa creciente interés en los últimos años por el estudio de la capacidad de reacción que pueden desarrollar algunos niños (as) y adolescentes, cuando están expuestos a situaciones difíciles o agresiones. Estos, muchas veces, logran sobrepasar niveles de resistencia y terminan con más energía protectora que antes de la exposición a las situaciones adversas.

Esta capacidad de recuperación se ha denominado “resiliencia”. Es un concepto opuesto al de riesgo, o complementario de él.

En lugar de poner énfasis en los factores negativos que permiten predecir quien va a sufrir un daño, se trata de ver aquellos factores positivos que, a veces sorprendentemente y contra todo lo esperado, protegen a un niño o a un adolescente.



RESILIENCIA:

“LA ESENCIA HUMANA DE LA TRANSFORMACIÓN FRENTE A LA ADVERSIDAD”

ANTECEDENTES GENERALES.

Definición y descripción de la temática

RESILIENCIA: la resiliencia es un conjunto de atributos y/o habilidades innatas para afrontar adecuadamente situaciones adversas, como factores estresantes y situaciones riesgosas. Esta capacidad nace de las existencias de recursos internos de ajuste y aprovechamientos, ya sean de naturalezas innatas o adquiridas.

Una habilidad para enfrentar situaciones adversas, desarrollo del potencial
individual o del sistema; es dinámica, varía a lo largo del tiempo de acuerdo con las circunstancias a las que se enfrenta.

El vocablo resiliencia tiene su origen en el latín, en el término resilio que significa “volver atrás”, volver de un salto, resaltar, rebotar. La resiliencia es un término que proviene de la Física y se refiere a la capacidad de un material de recobrar su forma original después de haber estado sometido a altas presiones. Por analogía, en las ciencias humanas se comenzó a utilizar esta palabra para designar la facultad humana que permite a las personas, a pesar de atravesar situaciones adversas lograr salir no solamente a salvo, sino aún transformados por la experiencia.


Capacidad que probablemente sea tan antigua como la humanidad, y seguramente fue la única manera que tuvieron muchos pueblos y personas que fueron capaces de resistir frente a la destrucción, y aún así construir algo positivo. Estas características, se denominan pilares de la resiliencia como es la identidad cultural, en la cual la ciudad tiene sentido de su propia cultura, sus individuos se sienten orgullosos de ser del país en que nacieron: jerarquizan los valores de su historia nacional, las tradiciones, sus valores antropológicos, etc. Otro de los pilares es la autoestima colectiva, siempre y cuando se la entienda como esa actitud, en donde los habitantes de una ciudad se sienten orgullosos de ser habitantes de ella y en donde se sienten propietarios.


“Es imposible aportar nada a nadie sin buscar y ver en cada cual todo lo bonito que tiene, porque identificando lo malo, lo feo, lo torcido no se ayuda a nadie. Cristo miró a todos los que conoció, tanto a la prostituta como al ladrón, advirtiendo la belleza escondida en cada uno de ellos. Tal vez fuera belleza torcida o dañada, pero era belleza por donde se mirara, y lo que Ël hizo fue llamarla a voces. Esto es lo que nos corresponde hacer con los demás. Pero, para ello, primero debemos ser puros de corazón, de intenciones y mostrarnos abiertos - cualidades que a menudo tenemos en falta – para poder escuchar, mirar y ver tanta belleza encubierta. Cada cual está hecho a semejanza de Dios, y cada cual se parece a un icono dañado. Pero si se nos diera un icono dañado por el tiempo y los acontecimientos, o profanado por el odio de los hombres, lo trataríamos con el corazón quebrado, con ternura y reverencia. No prestaríamos atención al hecho de que este dañado, sino a la tragedia de que lo esté. Daríamos importancia a lo que perdura de belleza, y no a lo que está destruido. Y así es como debemos actuar con los demás.
Anthony Bloom, “El icono dañado".