lunes, 4 de agosto de 2008

Desarrollo de resiliencia



ÁREAS DE DESARROLLO DE RESILIENCIA EN NIÑOS Y NIÑAS

En la literatura, comúnmente se mencionan los factores protectores que e constituyen como moderadores e incluyen tanto recursos personales como sociales.
Entre los factores protectores ligados a los recursos personales, encontramos: autonomía, capacidad empática, orientación a la tarea y factores del temperamento.
Este último, es el único que se trae al nacer y que no es aprendido. Dentro de estos, encontramos rasgos o características que hacen que un niño (a) sea más vulnerable, por ejemplo, irregularidad de los ritmos biológicos, baja adaptabilidad, humor negativo y reacciones intensas.


Los seres humanos nacen con la capacidad de hacer frente a las demandas del ajuste de su medio, de desarrollar habilidades sociales y comunicativas, una conciencia crítica autonomía y propósitos para el futuro. El desarrollo y el reforzamiento de la misma requiere de la estimulación contextual, familiar y de los pares.

Entre los recursos sociales de los que dispone el niño (a) tenemos: ambiente cálido, madres (sustitutas) apoyadoras, comunicación abierta al interior de la familia, estructura sin disfuncionalidad importante y buena relaciones con los pares.